La accesibilidad universal en comunidades de propietarios hace referencia a todas las zonas comunes del edificio, lo que incluye también el acceso al vaso de la piscina.

Conforme dispone el artículo 10 de la Ley de Propiedad Horizontal, tendrán carácter obligatorio “las obras y actuaciones que resulten necesarias para garantizar los ajustes razonables en materia de accesibilidad universal y, en todo caso, las requeridas a instancia de los propietarios en cuya vivienda o local vivan, trabajen o presten servicios voluntarios, personas con discapacidad, o mayores de setenta años, con el objeto de asegurarles un uso adecuado a sus necesidades de los elementos comunes, así como la instalación de rampas, ascensores u otros dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan la orientación o su comunicación con el exterior, siempre que el importe repercutido anualmente de las mismas, una vez descontadas las subvenciones o ayudas públicas, no exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes. No eliminará el carácter obligatorio de estas obras el hecho de que el resto de su coste, más allá de las citadas mensualidades, sea asumido por quienes las hayan requerido”.

Si una persona mayor de 70 años o con discapacidad con derecho al uso de la piscina comunitaria solicita se realicen los “ajustes razonables en materia de accesibilidad” la comunidad de propietarios queda obligada a su realización.

Qué se entiende por ajustes razonables?

Conforme queda definido en  Real Decreto Legislativo 7/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana, en su artículo 2.5 Ajustes razonables: las medidas de adecuación de un edificio para facilitar la accesibilidad universal de forma eficaz, segura y práctica, y sin que supongan una carga desproporcionada. Para determinar si una carga es o no proporcionada se tendrán en cuenta los costes de la medida, los efectos discriminatorios que su no adopción podría representar, la estructura y características de la persona o entidad que haya de ponerla en práctica y la posibilidad que tengan aquéllas de obtener financiación oficial o cualquier otra ayuda. Se entenderá que la carga es desproporcionada, en los edificios constituidos en régimen de propiedad horizontal, cuando el coste de las obras repercutido anualmente, y descontando las ayudas públicas a las que se pueda tener derecho, exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes”. 

Si el importe anual de las obras o trabajos a realizar  por la Comunidad de Propietarios para facilitar la accesibilidad al vaso de la piscina, descontadas subvenciones o ayudas públicas, no excede de 12 mensualidades ordinarias de gastos comunes, la comunidad queda obligada a su realización.

En el caso de que su coste excediera de las 12 mensualidades no eximirá de su carácter obligatorio si el resto de dicho coste es asumido por quienes lo  hayan requerido, o bien, si es aprobado en Junta de propietarios,  convocada al efecto,  con el voto favorable de la mayoría de propietarios, que a su vez, representen la mayoría de cuotas de participación.

En resumen, favorecer la accesibilidad a la piscina es obligatoria para la comunidad de propietarios  siempre que  su realización no suponga una carga desproporcionada.

En Mi Administradora, Administración de Fincas en Córdoba,  queremos seguir dando respuesta a las cuestiones que nos plantean los propietarios y contribuir a que puedan adoptar la solución más adecuada.

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Susana Guerrero Nieto- Graduada en Derecho

Administradora de Fincas Colegiada- CAF Córdoba núm. 488

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