Parece una pregunta obvia, y la respuesta debería ser “Si”, pero lamentablemente no siempre es así.

El hecho de que tengamos asegurados los eventuales riesgos que podamos sufrir no siempre es garantía de que en el caso de ocurrir un siniestro seamos indemnizados.

¿Cómo podemos evitar que esto ocurra?

Lo primero que tenemos que saber es que la póliza de seguro se emite en base a  la declaración del asegurado. Por eso es de suma importancia que dicha declaración se corresponda con la realidad del riesgo asegurado, de tal modo que en

SEGUROS DE PERSONAS, (vida, accidentes, salud, decesos, etc), se calcula la prima y se asume el riesgo por parte de la aseguradora en base a la declaración de salud firmada por el asegurado, donde se debe responder a todas la preguntas sin omitir ninguna cuestión relevante. También ha de constar correctamente la profesión y la edad del asegurado.

SEGUROS DE DAÑOS, (hogar, edificios, automóvil, etc), se calculan, igualmente, en base a la declaración del asegurado donde se hace constar tipo de riesgo, situación, materiales con los que está construido, antigüedad de las instalaciones, si se han realizado reformas, y en el caso del los seguros de automóvil  hay que tener en cuenta la especial relevancia de declarar correctamente la edad del conductor habitual del vehículo y la antigüedad del carné de conducir.

SEGUROS DE RESPONSABILIDAD CIVIL, (daños a terceros),

El art. 1902 del Código Civil, establece: “El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.

Para que la aseguradora responda de los daños causados a terceros la correcta declaración del asegurado al suscribir el riesgo es, igualmente, fundamental. También hay que conocer los límites del capital asegurado, y si tiene “agregado anual”, el agregado es la cuantía total anual que la compañía destina a la cobertura de siniestros, y en el momento en que se supera esta cantidad, los siniestros que se declaren posteriormente durante el mismo período anual quedan sin cobertura, también pueden existir otros límites a la cobertura que es importante conocer y que pueden estar recogidos en las condiciones generales, o más específicamente en las condiciones particulares de la póliza.

¿Qué hacemos si la aseguradora nos rehúsa el siniestro?

Si a pesar de haber declarado el riego a asegurar correctamente la aseguradora rehúsa el siniestro declarado debemos de

CONOCER EL CONTENIDO DE LA PÓLIZA, condiciones generales y particulares, y comprobar que, efectivamente, el siniestro acaecido se corresponde  con la cobertura de nuestra póliza. Si una vez comprobado entendemos que el rehúse es infundado podremos iniciar nuestra reclamación judicial y/o extrajudicial:

ATENCIÓN AL CLIENTE, es el departamento al que nos podemos dirigir en primer lugar para argumentar nuestra reclamación.

DEFENSOR DEL ASEGURADO, esta figura está presente en todas las aseguradoras y se puede acudir a ella como última instancia para plantear nuestra queja frente a resoluciones finales por parte de la aseguradora.

DIRECCIÓN GENERAL DE SEGUROS, si el Defensor del Asegurado no da respuesta satisfactoria a nuestra demanda, o no contesta en 2 meses, podemos dirigir nuestra reclamación a la Dirección General de Seguros.

VÍA ARBITRAL, de carácter extrajudicial, podemos acudir a la Junta Arbitral Regional de Consumo, a las asociaciones de consumidores adheridas al sistema arbitral o también presentar una solicitud por escrito ante las oficinas de consumo de la comunidad autónoma.

VÍA JUDICIAL, entendemos que debe ser la última opción ya que en el caso de que no prosperase nuestra demanda podríamos ser condenados al pago de las costas judiciales.

NUESTRO CONSEJO:  Para estar seguros con nuestro seguro debemos de declarar correctamente el riesgo a asegurar cuando formalizamos la contratación, leer atentamente la póliza, condiciones particulares y generales cuando la recibimos, es el momento de  notificar cualquier modificación que no sea correcta, y en le caso de rehúse del siniestro seguir los pasos establecidos dejando a última instancia la vía judicial.

En Mi Administradora te ayudamos a contratar correctamente tus seguros, facilitando la búsqueda y comparación de precios y coberturas entre las distintas compañías aseguradoras.

En Mi Administradora, Administración de Fincas en Córdoba,  queremos seguir dando respuesta a las cuestiones que nos plantean los propietarios y contribuir a que puedan adoptar la solución más adecuada.

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Susana Guerrero Nieto- Graduada en Derecho

Administradora de Fincas Colegiada- CAF Córdoba núm. 488

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