El pasado 21 de junio entramos en la nueva normalidad pero ya sabemos que no es una nueva normalidad sino una nueva realidad condicionada por la pandemia de la COVID-19, y que, por desgracia, cada día nos sorprende con nuevas cifras de contagios y fallecimientos.

Según las informaciones que recibimos parece que unos de los focos principales de los rebrotes que van apareciendo se genera en las reuniones de personas, no convivientes.

Influyendo de manera considerable en la propagación del virus el número de asistentes, que sea en lugar cerrado, que la duración de la reunión se prolongue, que no se guarde la distancia mínima de seguridad, que no se haga uso de la mascarilla, que se hable en voz alta, se tosa o estornude, o que los asistentes entren en contacto o compartan objetos.

Con esta situación de riesgo nos encontramos con celebración de Juntas en los portales o garajes de los edificios, lugares habituales, y que en ocasiones no pueden ser reemplazados por otros más adecuados como, por ejemplo, las azoteas que son amplias y al aire libre. Ya que hay edificios que carecen de patios o azoteas amplias o bien aunque cuenten con ellas están sometidas a las inclemencias meteorológicas: temperaturas de más de cuarenta grados en veranos que hacen imposible pisar el suelo, aunque sean las 10 de la noche, dada la temperatura acumulada durante todo el día, o en invierno por el frío, la lluvia, o condicionado por la falta de iluminación de estos espacios al oscurecer antes y siendo, normalmente, las Juntas en horario de tarde-noche para facilitar a asistencia de el mayor número de propietarios.

En estas condiciones, tras el fin del estado de alarma, durante estos meses, buscando la manera de cumplir con todas las medidas preventivas, se han ido celebrando Juntas de Propietarios, bien porque había asuntos urgentes que tratar y debían ser aprobados en asamblea, o bien porque cumplía el mandato de los órganos de gobierno de la comunidad y era necesario su cese y nombramiento de la nueva directiva.

Ahora nos encontramos que a partir del 17.08.2020 el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas acuerdan por unanimidad actuaciones coordinadas para controlar la transmisión de la COVID-19.

Entre las medidas adoptadas se “recomienda”, no se prohíbe, limitar los encuentros sociales a los grupos de convivencia estable, y que los encuentros de personas no convivientes no superen las 10 personas.

¿Qué hacemos ahora con las Juntas de Propietarios?

Parece que, como se trata sólo de una recomendación y no de una prohibición,  se pueden seguir celebrando las Juntas de Propietarios como se ha venido haciendo desde el fin del estado de alarma.

Pero, parece que no es tan simple, ya que la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, en respuesta a consulta efectuada sobre esta cuestión por el Consejo Andaluz de Colegios de Administradores de Fincas, responde:

“Sería recomendable evitar o reducir al mínimo las Juntas de Propietarios, buscando alternativas que no necesite de una reunión presencial de los propietarios o sus representantes. 

Y en el caso de tener que realizarse se deben tomar todas las medidas preventivas necesarias”

Hasta aquí parece que nada ha cambiado pero sigue diciendo la Consejería en su respuesta:

“Es pertinente recordar que en Decreto Ley de 21/2020, de 4 de agosto, se establece el régimen sancionador por el incumplimiento de las medidas de prevención y contención aplicables en Andalucía ante la COVID-19; donde se tipifica como sanción (leve, grave o muy grave en función de la gravedad del riesgo potencial o real) la siguiente figura: “la celebración de reuniones que impidan o dificulten la adopción de medidas sanitarias de prevención, si pueden, directa o indirectamente, suponer un riesgo o daño para la saludad de la población”“. 

Entonces: ¿se pueden celebrar Juntas de Propietarios?

A la vista de la normativa en vigor se pueden celebrar si no superan 10 personas, es decir: 9 propietarios + administrador.

En las comunidades donde hay más de 9 propietarios no es recomendable pero tampoco está prohibido. Sin embargo, es muy probable que haya un riesgo potencial o real de incumplimiento de las medidas de prevención (véase lo comentado: reuniones en portales, garajes, o locales que no pueden asumir el aforo con todas las garantías preventivas). En este caso, puede ser aplicado el régimen sancionador por incumplimiento de las medidas de prevención y contención aplicables en Andalucía ante la COVID-19.

Luego: ¿quién es el responsable de convocar la Junta de Propietarios asumiendo ese riesgo?

Según la Ley de Propiedad Horizontal el que convoca es el Presidente de la Comunidad, representante legal de la misma.

Por ello, los presidentes de las comunidades han de ser conocedores del riesgo que asumen al convocar una Junta de Propietarios de más de 10 personas. Teniendo en cuenta el número total de propietarios, no el número de propietarios que, normalmente, asisten a las Juntas. No siendo controlable el aforo hay que estar prevenidos para una asistencia presencial del 100%, aunque nunca haya sucedido.

¿Cuál es la solución?

Entiendo que la solución pasa, en primer lugar, por legislar de forma clara donde los ciudadanos puedan decidir con seguridad.

Tal y como estamos en este momento recae toda la responsabilidad en los propietarios, y en la figura de su presidente. Y no estamos hablando de “responsabilidad individual” sino de una responsabilidad grupal que se ve abocada a decidir una cuestión que le sobrepasa.

En esta legislación que se demanda, además de ser clara, debería permitir el uso de las nuevas tecnologías, como ya ha hecho Cataluña, para la celebración de Juntas virtuales y la adopción de acuerdos, sin Junta.

En estos difíciles momentos, sería la adopción más razonable por parte del Legislador y así impedir que la población se arriesge, de manera inútil e innecesaria, pudiendo alcanzar los mismos fines que en una Junta presencial.

No obstante, las comunidades pueden tomar la iniciativa de celebrar estas Juntas virtuales, a falta de legislación específica, según  comentamos en nuestro anterior post: ¿Se pueden hacer Juntas de Propietarios Virtuales?

En resumen, en estos momentos, según la normativa vigente, se pueden celebrar Juntas de Propietarios de hasta 10 personas, y, superado ese número, no es recomendable, aunque no se prohíbe. Si bien, el convocarte ha de saber el riesgo que asume a ser sancionado.

En Mi Administradora, apostamos por la tecnología y disponemos de los medios necesarios para celebrar Juntas de Propietarios virtuales.

Ahora, más que nunca queremos estar junto a nuestros administrados y resolver cualquier cuestión que se plantee dando soluciones alternativas. Porque aunque estemos confinados el mundo no se para y tenemos que seguir avanzando.

Mi Administradora te hace la vida más fácil, https://miadministradora.es/ 

Susana Guerrero Nieto- Graduada en Derecho

Administradora de Fincas Colegiada- CAF Córdoba núm. 488

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