La morosidad en las Comunidades de propietarios impide que se puedan acometer las obras necesarias para que los edificios sean accesibles.

El Estudio Global sobre la morosidad en Comunidades de Propietarios 2016, elaborado por el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas, establece que, aunque el nivel de impago soportado por las comunidades ha disminuido con respecto al año anterior, la morosidad no deja de ser importante, pues alcanza 1665,90 millones de euros.

Actualmente,  el 39,9% de las Comunidades de propietarios tienen morosos, de los cuales el 7,29% corresponden a entidades financieras.

Se calcula que hay casi un millón y medio de Comunidades de propietarios afectadas por la morosidad.

Con estos datos, la conclusión a la que llega el Estudio es clara:

“LA MOROSIDAD FRENA LA REHABILITACIÓN Y LA ACCESIBILIDAD EN EDIFICIOS”

Antes del 4 de diciembre de 2017, los edificios deben adecuarse a las condiciones de accesibilidad.

A pesar de esta obligación legal, que expone a las Comunidades de propietarios a ser sancionadas, será difícil de cumplir en aquellas comunidades que soporten impagos. Y que, como vemos en los datos de este Estudio, estamos hablando de que casi el 40%  de las Comunidades de propietarios se ven afectadas por el lastre de la morosidad.

¿Qué puede hace la Comunidad frente a un propietario moroso?

Primero, confirmar que el propietario ha incurrido en mora. Para ello, la deuda ha de estar vencida. Por ejemplo, si la Junta de propietarios o los Estatutos de la Comunidad no dicen nada al respecto, se considerará a un propietario moroso al finalizar el mes si el pago es mensual o el trimestre si la periodicidad de las cuotas fuera trimestral.

Segundo, iniciar reclamación de forma amistosa de la deuda por parte del administrador de la Comunidad.

Tercero, si no se ha procedido al pago, ha de ser debidamente convocada la Junta General de la Comunidad de propietarios, determinando el propietario moroso, acordando la liquidación de la deuda y autorizando al presidente o al administrador a exigirla judicialmente.

Cuarto, notificar este acuerdo por escrito, de forma fehaciente, al propietario y requerir  el pago dando un plazo para su liquidación.

Quinto, si en el plazo requerido no se abona la deuda,  se podrá iniciar proceso judicial monitorio contra el propietario deudor, en los términos que establece la Ley de Propiedad Horizontal:

Artículo  21 1. “Las obligaciones a que se refieren los apartados e) y f) del artículo 9 deberán cumplirse por el propietario de la vivienda o local en el tiempo y forma determinados por la Junta. En caso contrario, el presidente o el administrador, si así lo acordase la junta de propietarios, podrá exigirlo judicialmente a través del proceso monitorio”.

Sexto, una vez obtenida la sentencia judicial favorable se procederá a su ejecución para el cobro de la deuda.

Todo este proceso puede llevar meses, e incluso años, desde que se produce la situación de mora hasta que se ejecuta la sentencia. Pues el contar una sentencia firme, favorable, no siempre conlleva el cobro inmediato.

Esto lleva al desánimo de las Comunidades de propietarios afectadas que a pesar de haber llevado a cabo todo el proceso para el cobro de la deuda, ésta no se hace efectiva.

Como Administradores de Fincas Colegiados,  nos unimos a la demanda de una nueva Ley de Propiedad Horizontal que ayude a combatir de una manera más eficaz la morosidad en las Comunidades de Propietarios.

En Mi Administradora, Administración de Fincas en Córdoba, trabajamos para la  tranquilidad de los propietarios, encargándonos de controlar los pagos y requerir las cuotas debidas a la Comunidad.

Mi Administradora te hace la vida más fácil, https://miadministradora.es/ 

Susana Guerrero Nieto- Graduada en Derecho

Administradora de Fincas Colegiada- CAF Córdoba núm. 488

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