Mascotas “versus” Comunidades de Propietarios

Las mascotas en las comunidades de propietarios pueden ser motivo de conflicto entre vecinos.

A veces encontramos dos extremos encontrados, entre los amantes apasionados de los animales que los cuidan como si de su bebé se tratara, y los que sienten verdadera  animadversión por ellos y no soportan ni su presencia.

Sin entrar en valoraciones intentaremos contestar a la pregunta formulada:

¿Me puede prohibir la comunidad tener un perro?

En primer lugar diremos que la Ley de Propiedad Horizontal no dice nada respecto de la tenencia de mascotas en las viviendas particulares.

Aunque nos podemos encontrar que en los estatutos de la comunidad se haya acordado la prohibición expresa de tenencia de animales en la vivienda. Así el propietario de un animal que adquiere una nueva vivienda,  debería consultar los estatutos de la comunidad (aconsejable en cualquier caso) para verificar si consta tal prohibición.

Si bien, los estatutos pueden ser impugnados, y en este sentido podemos encontrar jurisprudencia donde priman los derechos del dueño del animal frente a este tipo de acuerdos.

También puede suceder que la vivienda sea de alquiler y, en ese caso, el propietario puede prohibir la entrada de mascotas en su casa, para lo cual deberá hacerlo constar de manera expresa en el contrato de alquiler.

Así pues en el caso de que no conste expresamente la prohibición de tenencia de mascotas en los estatutos de la comunidad de propietarios o en el contrato de alquiler, no existe objeción alguna para que se puedan tener animales de compañía en las viviendas particulares.

Ahora bien, el hecho de no estar prohibido no quiere decir que la tenencia de mascotas en una vivienda no conlleve el cumplimiento de las normas que obligan al propietario del animal.

Son los ayuntamientos los regulan la normativa de tenencia de animales domésticos. Dejamos el enlace de ORDENANZA MUNICIPAL DE CONTROL ANIMAL DEL AYUNTAMIENTO DE CÓRDOBA

De la que extraemos el contenido de su  Artículo 7º.: ” La tenencia de perros en viviendas urbanas estará absolutamente condicionada a la existencia de circunstancias higiénicas óptimas en el alojamiento, a la ausencia de riesgos en el aspecto sanitario y la inexistencia de incomodidades o molestias para los vecinos, tales como malos olores, ladridos, etc”.

Siendo en todo momento el propietario o detentador del animal el responsable de mantenerlo en las condiciones sanitarias adecuadas, y que éste no suponga ningún peligro ni molestia para los demás vecinos.

De este modo si el animal causara molestias a los vecinos por ruidos, peligrosidad, insalubridad, etc., la comunidad de propietarios o cualquier vecino pude exigir al propietario la cesación de tales molestias.

Concluimos

que, aunque la comunidad de propietarios no hubiera prohibido la tenencia de mascotas en sus estatutos, ni el propietario hacia el inquilino en el contrato de alquiler, ello no supone que no deba cumplirse con las normas que obligan al propietario del animal, y, muy especialmente, con la norma principal que es el “respeto hacia los demás” por parte de todos los implicados. Pues seguro que con él y con la debida educación se evitarían la mayoría de los conflictos vecinales.

En Mi Administradora,  Administración de Fincas en Córdoba, queremos seguir dando respuesta a las cuestiones que nos plantean los propietarios y contribuir a que puedan adoptar la solución más adecuada.

Mi Administradora te hace la vida más fácil, https://miadministradora.es/ 

Susana Guerrero Nieto- Graduada en Derecho

Administradora de Fincas Colegiada- CAF Córdoba núm. 488

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